Desde REDS, y a partir de nuestra propia práctica de formación interna, valoramos la importancia de este enfoque metodológico por su poder como acción transformadora tanto a nivel del desarrollo personal, como por la mejora del funcionamiento y la vida de las entidades y, en consecuencia, por su incidencia directa en la transformación social. Por tal de compartir con miembros de otros colectivos esta herramienta, se organizó un proceso de 4 talleres, de dos días de duración, destinados a miembros de colectivos, ONGs y entidades sociales. El primer taller se llevó a término en octubre 2006 y fue valorado muy positivamente por los participantes. El grupo, de unas 20 personas, empieza en marzo el tercer taller.
Con estos talleres, basados en el enfoque metodológico Reflect-Acción, se pretende favorecer un proceso participativo de reflexión crítica y transformación que permita el apoderamiento de los miembros de los diferentes colectivos, el desarrollo de sus capacidades y el fortalecimiento de su trabajo cotidiano por la transformación social.
Puedes ver algunas fotos de los talleres
"REFLECT-ACCIÓ es un proceso estructurado de aprendizaje participativo que facilita a la gente el análisis crítico de su entorno, situando su ponderamento en el corazón del desarrollo sostenible y equitativo. Por la vía de la creación de espacios democráticos y de la construcción e interpretación de textos generados localmente, la gente desarrolla su propio análisis multidimensional de la realidad local y global, desafiando los paradigmas dominantes del desarrollo y redefiniendo las relaciones de poder tanto en la esfera pública como en la privada. Basada en procesos continuos de reflexión y acción, la gente adquiere poder por si misma para trabajar por una sociedad más justa y equitativa".
Definición de: "Participación, alfabetización y empoderamiento", pág. 6. www.reflect-accionla.org
Reflect-Acció nace a partir de la combinación de elementos metodológicos de la Educación Popular (Paulo Freire) y el Diagnóstico Popular Participativo , ampliamente utilizados por las organizaciones del Sur en el trabajo con comunidades. Las propias características de el enfoque metodológico han facilitado un proceso constante de retroalimentación a partir de su aplicación práctica, generando un proceso acumulativo de integración de nuevos elementos metodológicos y experiencias transformadoras en el camino de su continuo desarrollo en la práctica.
Inicialmente se desarrolló mediante planes piloto innovadores en Uganda, Bangladesh y El Salvador, entre los años 1993 y 1995. La evaluación de estas experiencias fue publicada por el ministerio Británico para el Desarrollo Internacional mostrando la eficacia de este enfoque metodológico. Su aplicación, experimentación y desarrollo desde entonces se ha extendido a diferentes continentes y países del mundo como Honduras, Nicaragua, Brasil, Nepal, India, Mozambique, Canadá, Estados Unidos, Gran Bretaña o Bélgica entre otras, el que ha permitido, además de resultados transformadores, una aplicación global y multicultural a diferentes ámbitos de trabajo (cómo por ejemplo, a procesos de desarrollo, de producción de cooperativas, planes sobre la equidad de género, empresas, escuelas o procesos de trabajo de ONGs). Según la Encuesta Mundial de Reflect-Acción realizada a el año 2000, este enfoque es utilizado por más de 350 organizaciones en 60 diferentes países.
La Reflect-Acción es un proceso estructurado de aprendizaje participativo y transformador que permite a las personas un análisis crítico de su entorno, situando su empoderamiento al centro de todo el proceso. Su objetivo de transformación sitúa al ser humano como elemento fundamental y central de la metodología por considerar que la persona es la base fundamental de cualquier estructura existente. Se desarrolla por la vía de la creación de espacios democráticos y de la construcción e interpretación de planteamientos sobre el tema a tratar. Todo esto dentro de un análisis multidimensional e integral redefiniendo los paradigmas dominantes y las relaciones de poder preestablecidas. De esta manera, no se compone de conferencias o dinámicas aisladas sino que parte de la visión de un proceso de formación.
Su metodología se basa en procesos continuos de reflexión y acción por medio de los cuales la persona adquiere poder por si misma para trabajar con más eficiencia y además, incorporando niveles de satisfacción personal, motivación y alegría. Su desarrollo se realiza a través de talleres que pueden tener una duración variable en función de los objetivos iniciales marcados y en los cuales, por medio de actividades prácticas, se van abordando los diferentes ejes metodológicos de trabajo. Habitualmente se intenta llevar a cabo esta metodología en un ambiente que permita romper con la dinámica de trabajo cotidiana y favorezca un clima positivo para la relación interpersonal. Los métodos participativos incluyen varias técnicas que faciliten la participación democrática de los miembros del grupo en el proceso de reflexión y análisis.