¿Por qué estos talleres?
Proponemos la acción a partir de talleres como respuesta de las necesidades que plantea el nuevo marco cultural y social que se dibuja en las aulas a partir del fenómeno migratorio.
La realidad actual de las sociedades en cualquier parte del mundo, afectadas por la mundialización y, en concreto, la realidad de los municipios catalanes, plantea retos de convivencia y de aprendizaje en relación a todas las culturas que conforman un nuevo mosaico social. Cada ciudadano y ciudadana se encuentra, cotidianamente, con situaciones nuevas en relación a la interculturalidad, que hace falta afrontar y que le obligan a replantearse información o cosmovisiones que, muy rápidamente, se hacen obsoletas. Mejorar el conocimiento y las formas de relación es una tarea de todos y todas y, por esto, hace falta favorecer la implicación de la población, sea cual sea su origen, en acciones de conocimiento e intercambio intercultural.
La complejidad de las sociedades multiculturales a menudo se convierte en un impedimento a la hora de enseñar y aprender, a la hora de intervenir socialmente o diseñar políticas ciudadanas. Además, el desconocimiento y la desinformación pueden generar prejuicios que malogren la convivencia y que hagan todavía más difícil el desarrollo de una sociedad rica e íntegra.
Por esto podemos considerar que el conocimiento intercultural, es decir, el conocimiento de las características de cada microrealidad cultural que constituye nuestra realidad multicultural, es un proceso clave para el desarrollo.
En este marco, tienen una importancia capital las acciones educativas y de sensibilización de la ciudadanía, tanto autóctona como recién llegada. Acciones que permitan transmitir información, estimular el debate, emprender acciones solidarias, contribuyen a la formación de un tejido social más cohesionado e igualitario.
Iniciar un proceso de aprendizaje a partir de los centros de enseñanza permite influir en el entorno propio de los y las estudiantes y en su desarrollo como ciudadano/ciudadana adulto/a. Su aprendizaje afectará a la familia, los vecinos y en consecuencia se podrá modificar comportamientos de futuro en el barrio, la ciudad, el país, Europa...
Los talleres que presentamos quieren ser una herramienta de reflexión, de experimentación y de aprendizaje que permita a los y las jóvenes incidir en la modificación de aquellos comportamientos y situaciones que no saben adaptarse a la nueva realidad multicultural de su entorno.
¿Qué pretendemos conseguir?
El objetivo principal de los talleres es lograr un pequeño cambio a nivel interno de los y las alumnas en relación a su comportamiento social desde la escuela. Depositar una semilla de tolerancia, implicación y solidaridad que puedan ir tirando crecer tanto al centro como fuera de el. Y con tal finalidad concretamos unos objetivos básicos, que se adaptarán y se perfilarán según las necesidades específicas que detectamos a cada centro:
- Conocimiento de la relación que se tiene con la propia cultura.
- Observación y análisis de tópicos. Hacia la propia y las otras culturas.
- Comprensión de la convivencia y respeto por la diversidad cultural.
- Favorecer el crecimiento personal que los permita tomar conciencia de su propia relación hacia las diversas culturas.
- Aprender a ser y mostrarse críticos y críticas ante valores, actitudes o comportamientos que predispongan y conduzcan a despreciar las otras culturas.
- Aprendizaje de trabajo y convivencia con y en grupos multiculturales.
Somos conscientes de que la asimilación de estos objetivos requiere tiempo y un trabajo de continuidad. Por eso es por lo que hablamos de pequeños cambios que se puedan multiplicar posteriormente día a día dando el espacio necesario para la integración, y confiamos en el cambio a partir de la experimentación y la reflexión.
En esta línea consideramos muy importante la optimización del tiempo dedicado al taller, basándonos en la INTENSIDAD por conseguir CONTINUIDAD. Así, creemos necesaria la condensación de la implementación del taller en marco máximo de una semana y media. La concentración que se requiere por parte de los participantes para dar forma a la concienciación multicultural es enemiga de la dispersión que resultaría de la dilatación temporal.
¿En qué línea trabajamos?
Trabajamos por la igualdad a partir de la diferencia. El objetivo final del taller es la convivencia digna, respetuosa y amable en el marco multicultural. Para llegar, pero, hace falta pasar por tomar conciencia de las diferencias y realidades diversas que conforman un grupo. Creemos en la igualdad de derechos y en la diversidad cultural como herramienta enriquecedora. Por lo tanto la línea de los talleres se dividiría en tres fases d’igual importancia por lograr un mismo objetivo:
- ¿De dónde venimos? ------- la identidad, la propia cultura...
- ¿Dónde estamos? ------- yo y los otros, la realidad multicultural.
- ¿Dónde queremos ir?---- convivencia, igualdad, interculturalidad.
¿Como lo queremos hacer?
1.1 Los talleres
Para se produzca un cambio a nivel vivencial hace falta acción, experimentación y asimilación de conceptos a partir de la reflexión. Desde los talleres pretendemos ofrecer un espacio en el que los y las alumnas construyan otro punto de vista ante la diferencia cultural mediante ejercicios, dinámicas de grupo, juegos de rol, creaciones artísticas, teatralizaciones y cualquier herramienta que favorezca una implicación activa por parte suya. Durante el taller, y a partir de las diferentes actividades, surgen las barreras conscientes e inconscientes que acompañan a los y las alumnas hacia la realidad multicultural. Es desde este punto que podemos ir ofreciendo recursos de re-orientación y profundizar algo más en la comprensión de las otras culturas.
Hay que tener en cuenta que la población a la que va dirigida el taller son adolescentes de entre 14 y 18 años. Es importante ser conscientes de los posibles conflictos internos que experimentan debido a la etapa de transición en la que se encuentran, y por lo tanto hace falta trabajar desde un lenguaje que ellos comprendan y respeten fomentando su motivación y a la vez ofreciendo un espacio de confianza. Para lograr esta predisposición por parte suya tan importante para de poder empezar a trabajar la interculturalidad, disponemos de un amplio abanico de ejercicios que se adaptarán a las circunstancias y necesidades del grupo.
El diseño de los talleres se irá perfilando después de una primera aproximación al centro durante la cual quedarán detectadas las necesitados de este. La metodología básica común en todos ellos tiene en cuenta los factores mencionados hasta ahora y sería la siguiente:
- Taller de 6 horas, distribuidas preferiblemente en dos sesiones de 3 horas cada una.
- La parte inicial de la primera sesión la dedicaremos a la proximidad. Tanto si los y las participantes se conocen entre ellos como si son formados por alumnos de grupos diferentes, se harán una serie de actividades adaptadas con el fin de crear un ambiente distendido que los y las predisponga a la participación.
Seguidamente plantearemos los contenidos específicos de multiculturalidad:
- ¿Qué conocen de la propia cultura?
- El fenómeno migratorio y la acogida
- Estereotipos y prejuicios
- Diversidad cultural y convivencia.
Estos cuatro puntos y otros que pueden surgir los trabajaremos con dinámicas de grupo y ejercicios de teatralización.
La parte final de la primera sesión la dedicaremos a reflexionar y tomar conciencia de los elementos que hayan ido apareciendo a lo largo de la sesión.
- Al inicio de la sesión se les planteará la creación y realización por grupos no muy numerosos de una actividad conjunta. Para fortalecer lo aprendido durante la pasada sesión, dicha actividad estará relacionada con el hecho multicultural y la interculturalidad.
Si durante la sesión anterior les hemos planteado temas de multiculturalidad mostrando una realidad social y cultural que vivimos día a día, el objetivo de esta segunda es profundizar en el concepto de interculturalidad. La interculturalidad implica el movimiento hacia una solución, puesto que pretende instaurar una relación activa entre la cultura y actitudes inter-relacionales de conocimiento mutuo.
Las actividades planteadas en esta sesión, pues, están dirigidas a profundizar en estos conceptos de forma activa y cooperativa.
1.2 El proceso
Los talleres son una parte fundamental del proceso pero hace falta mencionar que este consta, en total, de cuatro fases:
- FASE 1
Presentación del proyecto. Aproximación al centro y consenso con el profesorado sobre los objetivos, contenidos y metodología en función de las características del centro educativo. En esta fase conoceremos las necesidades específicas de cada centro, las diversas problemáticas y se establecerán las bases de acción mediante visitas a los centros y entrevistas personales. En caso de dificultades para llevar a cabo estas entrevistas, disponemos de unos formularios con la información que nos resultaría de utilidad para ser rellenados desde el centro. En todo caso, en la medida del posible, siempre es mejor un trato presencial para poder diseñar los talleres de la forma más adecuada posible.
- FASE 2
Conocer la tipología del grupo participando: perfil, edades, entorno social... Mediante la observación directa o indirectamente a partir de cuestiones surgidas a partir de la entrevista, hará falta tener información suficiente sobre el grupo que participará en los talleres.
- FASE 3
Implementación del taller.
- FASE 4
Valoración y evaluación final del taller con los agentes escolares implicados (profesorado y alumnos). Como conclusión, consideramos que esta fase es muy importante de cara a consolidar aquello que hemos aprendido, así como por continuar aprendiz y mejorar de cara a futuros proyectos.